4/12/17

01/04/17 La Paz/Bolivia

  En la noche de ayer tuve miedo como pocas veces en mi vida. Cuando terminé de escribir levanté la cabeza y ví que Male estaba en el limbo entre el sueño y el despertar y me acosté para dormirme a los pocos minutos. Alrededor de las dos y media de la mañana me desperté sobresaltado al escuchar un trueno que parecía haber partido al mundo en dos, seguido de una ráfaga de luz que iluminó por completo la habitación. Me calmé y, despierto, me mantuve alerta. Los truenos y rayos eran cada vez mas fuertes y hacían temblar los vidrios de la habitación. En eso escucho sollozar a Male que también hace rato estaba despierta y me dice que tiene miedo. Mientras trataba de tranquilizarla empiezo a sentir que me caen gotas en la cara y demás lugares del cuerpo. Prendo la linterna del celular y veo que el techo tenía rajaduras y manchas de humedad de las que caía agua. Male me señala una esquina de la cama que ya estaba empapada. A todo esto los rayos parecían caer a metros de la habitación, el ruido asustaba, todo se iluminaba y los vidrios temblaban. Male se larga a llorar abiertamente y yo empiezo a asustarme. Me puse a pensar que mierda hacía en una isla a cuatro mil m.s.n.m en una habitacionsucha que se caía a pedazos. Cada dos minutos alumbraba el techo para ver si las rajaduras del techo se agrandaban- quizá me puse paranoico pero pense que se podía llegar a venir abajo- al tiempo que planeaba como iba a salir cagando arrastrando a la llorosa Male para salir de ahí. En una de esas mi celular se queda sin batería- hacía dos días que no podía cargarlos y lo tenía en modo avión- y Male me dice que le queda siete por ciento. Todo como el culo. Me puse a hacerle preguntas a Male para distraerla y le sacaba tema de conversación para distraerla ya que estaba en pánico. Así estuvimos durante un rato hasta que la lluvia, los truenos, rayos y goteras amainaron. El resto de la noche fue más tranquila pero dormimos poco y mal.
  A la mañana de hoy despertamos y sin desayunar ni nada bajamos a las apuradas al muelle para tomar el barco que nos llevaría a Copacabana. La realidad es que si bien el lugar es hermoso no lo elegiría, como pensé que lo haría, para vivir como si podría hacerlo en El Bolson. Llueve mucho, la altura te mata y todo requiere caminatas empinadas en terreno desnivelado. De todas formas me gustaría volver en algún momento.
  En Copacabana comimos algo y después de un viaje de cuatro horas llegamos a La Paz. Acá estamos, mañana salimos para Villazón. Después de treinta días de viaje, lentamente emprendemos la vuelta. La idea es llegar a casa antes del ocho, el cumpleaños de Male.
  Hoy en el barco terminé de leer "En el camino" y hace un rato empecé a leer " La conquista del pan", el libro que me regaló Eugene, el rumano que conocí en Tafí del Valle. Leí las primeras veinte paginas con gran interés ya que, aunque no soy anarquista, si coincido en muchas ideas y estoy intentando comprender mejor cuales son las bases de esta ideología y cuales son sus propuestas. Quizá juzgue mal y luego me rectifique pero Kropotkin- autor del libro- promulga un anarquismo diferente al de Thoreau. Lo veo muy cerca del comunismo y le critico lo mismo: lo utópico de las soluciones que propone. Se busca una revolución anarcocomunista o anarcosindicalista en la que la clase oprimida se revele contra el estado burgués e implemente un régimen en el que se utilicen los vastos recursos de la tierra para proveer al mundo de las cosas realmente necesarias como lo son el hogar, el alimento y el agua y, una vez cubiertas estas necesidades, cada uno podría dedicarse a lo suyo y crecer de acuerdo a su esfuerzo y capacidades.Pero ¿quién dictaría el orden de este supuesto nuevo mundo?¿ con qué legitimidad una determinada persona o grupo se hará con el poder?¿ no pasaría lo mismo que con cualquier otro régimen político del índole que sea?¿ quién asegura que la pirámide no continuaría estando y que los que tienen el poder no se aprovecharían de ello?¿ como se llega a un régimen tan perfecto en apariencia? ¿ cuantas vidas deberán ser entregadas a dicha causa? Estas y otras muchas cuestiones se me presentan al leer al autor. Me falta mucha lectura y quizá, para bien o para mal, Kropotkin aclare alguna de estas dudas. Que sus respuestas me conformen o no, sera otra cuestión. Por el momento continúo fiel al egoísmo e individualismo sano del fenómeno de H.D Thoreau.

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