2/11/17

27/03/17 Potosí/ Bolivia y 28/03/17 Uyuni( ruta a la paz)/ Bolivia

  Bolivia tiene escasez de agua y te cobran por ir al baño en lugares públicos y para bañarte en los alojamientos. Ahora aprecio lo que es tener agua caliente a cualquier hora del día y hasta poder lavarte las manos sin quedar helado. Hace tres dias que no me puedo bañar y recién Male me lavó la cabeza en una canilla con agua helada. Desde Jujuy que a partir de las seis o siete de la tarde empieza a bajar la temperatura y el frío se vuelve crudo. El invierno debe ser durísimo.
  Hoy nos levantámos temprano y recorrimos varias lagunas que me recordaron muchísimo a las nombradas por Thoreau en "Walden". Este, durante los dos años que vivió en un bosque alejado de la sociedad, se dedicó a estudiar el movimiento de las lagunas con su fauna y flora además de plantar, pescar y realizar notables reflexiones filosóficas. Pensar esto me recordó la idea de en algún momento poder vivir así, lejos de las personas y viviendo por mis propios medios. De todas formas no sería Uyuni el lugar que elegiría. Me faltan muchos viajes y aprendizaje para eso. Todo a su tiempo.



  A las cuatro de la mañana de hoy estábamos arriba y, con tres grados bajo cero de temperatura, subimos a la camioneta de Jorge. No tengo la menos idea de como, pero a oscuras y en medio del desierto nos dejó a tan solo unos metros de un geiser- un chorro de vapor que sale de la tierra debido al volcán en actividad que se encuentra debajo- y con las linternas nos acercamos a ver. Jorge nos advirtió que caminemos con cuidado ya que varias personas murieron en ese lugar cuando cayeron en pozos repletos de agua hirviendo. No me considero una persona asustadiza- me podría definir hasta de temeraria-, pero realmente daba miedo caminar por ahí. Después visitamos algunas lagunas y alrededor de las seis de la mañana nos sacamos la ropa y, con muchísimo frío, nos metimos en unas termas que tenían entre veinticinco y treinta grados de temperatura. Fue un alivio, pero salir no fue nada agradable. El resto del día lo pasamos visitando diferentes lugares que no me impresionaron demasiado.
  Hace tres días que no paro un segundo. Estoy cansado, sucio y enfermo. Después de volver a Uyuni nos separamos de las cordobesas, Manuel y Lautaro que se fueron a Potosí. En este momento escribo desde arriba de un micro que tiene el inconfundible olor de la orina y que parece ir perdiendo partes a su paso. Mañana a las seis de la mañana vamos a llegar a la Paz y buscaremos un hostel para bañarnos, lavar la ropa sucia y relajar un poco para pasado mañana cumplir el sueño: La Isla del Sol.

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