¿Quién tiene legitimidad para establecer quien puede visitar determinado lugar histórico y quien no? Ayer, debido a la lluvia, no pudimos ni vender pastelitos ni ir a las cascadas. Entonces, pensando que era algo parecido a un museo al aire libre, fuimos con una leve llovizna a las Ruinas de los Quilmes, una antigua tribu aborigen que luchó contra los conquistadores y al ser derrotados los sobrevivientes se lanzaron desde el cerro mas alto prefiriendo la muerte a ser esclavizados.
El autobús nos dejó y caminamos unos cinco kilómetros hasta la entrada a las ruinas. Ahí nos dijeron que la visita al lugar costaba cincuenta pesos sin incluir la caminata con el guía que nos daría una charla. El guía nunca apareció ¿ por qué estoy pagando entonces?¿ por qué ese lugar es mas de algún estamento que mío? Es tanto su historia como la nuestra. Son ruinas, piedras, tierra y montaña además de un par de carteles pegados. Mantenimiento no necesita. Con gusto pagaría si un guía nos acompaña y explica detalles atractivos, pero no fue el caso. Entonces, repito, ¿ por qué pagué por ver un lugar al que tengo acceso como cualquier otra persona? Se apoderan de las cosas como si fueran suyas, es indignante.
No tenía sentido discutir con un empleado que nada tiene que ver. Me tomé un micro y caminé cinco kilómetros, así que pagamos y pasamos. Yo me fui hasta allá con jean, zapatillas de tela, buzo y gorrito. Nada peor para hacer una caminata ya difícil de por sí que además estaba agravada por la constante lluvia. Subimos con esfuerzo y a medida que subíamos la vista mejoraba. A Male le costó pero se la bancó re bien. Anduvimos casi dos horas subiendo para después bajar y caminar los cinco kilómetros hasta la ruta con una lluvia que estaba mas fuerte. Ni bien empezamos a caminar por el sendero de tierra abajo de la lluvia pasó un auto y levanté el dedo. Paró y como ya llevaba a otro mochilero y no entrabamos en el auto, subieron Male, Luciana y Nicolle. Lautaro, Manuel- el chabón de Santa Fé- y yo caminamos por la ruta y charlamos de los motivos que nos llevaron a realizar el viaje. Cuando llegamos y nos volvimos a encontrar con las chicas, hicimos dedo y decidimos que si nos levantaban iríamos de a dos, un hombre y una mujer, y en Cafayate dividiríamos la plata de los pasajes. No nos levantó nadie y a las siete y media bastante pasadas, paró el micro y nos lo tomamos. Manuel pagó nuestro pasaje ya que no llegábamos con la plata y acá le devolvimos.
El mochilero que estaba en el auto con los chicos resultó solo llevar una mochila pero no estar viajando de la misma manera que nosotros. Se tomo el bondi y como el micro que tomaría a Salta Capital salía a las tres y media de la mañana vino al hostel con nosotros, comimos, nos invitó a dos cervezas y me compro una pulserita.
Nos bañamos y nos acostamos. Mi ropa estaba mojada y se acentúo el dolor de garganta que ya tenía desde la mañana. Hoy era un día ideal para las cascadas pero Male se sentía mal y le da un poco de miedo ir. Eso sumado a que una chica de Suiza que salió un par de veces con Manuel e iba a venir tampoco va, nos decidimos por no hacerlo. Tenía bastantes ganas pero todo tiene su por qué aunque no lo sepamos. Quedará para la próxima.
A la tarde hicimos pastelitos y nuevamente vendimos todo. Para festejar nuestro último día en Cafayate vamos a hacer unos chorizos y mañana salimos para Salta.
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